Guías
Cómo conservar el café
El café pierde aroma con el aire, la luz, el calor y la humedad. Cómo guardar el grano tostado, el café molido y el café verde.
El café tostado es un producto fresco. Desde el tueste pierde aromas poco a poco, y el oxígeno, la luz, el calor y la humedad aceleran el proceso. Molido, lo hace mucho más deprisa.
Para el café tostado:
- Compra en grano y muele justo antes de preparar.
- Guárdalo en su bolsa con válvula, bien cerrada, o en un recipiente hermético y opaco.
- Lejos de la luz, del calor y de los fogones; un armario fresco es ideal.
- Disfrútalo en las 4–6 semanas siguientes al tueste.
- Compra cantidades que vayas a gastar en ese tiempo.
¿Nevera o congelador? La nevera, no: la humedad y los olores le sientan fatal. El congelador sí sirve para guardar café durante meses, con una condición: divídelo en porciones de una sola dosis, en recipientes herméticos, y saca solo lo que vayas a usar. Lo que se descongela no debe volver al congelador, porque la condensación lo estropea.
Si tuestas en casa, el café verde también necesita cuidados, aunque aguanta mucho más:
- Entre 15 y 25 °C, a oscuras y con una humedad ambiente del 50–60 %.
- En bolsas herméticas, dentro de un saco de yute o de una caja cerrada.
- Lejos de olores fuertes y nunca en la nevera, por la condensación.
- Úsalo en los 6–12 meses siguientes a la cosecha. Pasado ese tiempo, el café de cosecha pasada sabe a papel o a madera.
Una última pista: un paquete sin fecha de tueste, solo con fecha de consumo preferente, puede llevar muchos meses tostado. Busca siempre la fecha de tueste.
Esta cafetería funciona a base de cafés… literalmente. Y de algún ko‑fi.
Invítame a un ko‑fi