Guies

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Si tu café sabe raro

Agrio, amargo, aguado, áspero… Cada defecto tiene una causa probable y un arreglo sencillo: síntoma, causa y solución.

Casi todos los problemas de una taza tienen que ver con la extracción, es decir, con cuánto ha sacado el agua del café. Si saca poco, la taza sale agria y flaca; si saca demasiado, amarga y seca. Cambia una sola cosa cada vez y vuelve a probar.

  • Agrio, salado o punzante → falta de extracción → muele más fino, alarga el tiempo o sube la temperatura del agua.
  • Amargo y seco → exceso de extracción → muele más grueso, acorta el tiempo o baja un poco la temperatura.
  • Aguado o sin cuerpo → poco café para tanta agua → sube la dosis o muele algo más fino, y pesa con báscula.
  • Áspero o astringente, que reseca la boca → molienda irregular, mucho polvo fino o agua demasiado caliente con un tueste oscuro → mejora el molinillo, muele más grueso o baja la temperatura.
  • Turbio o con barro en la taza → demasiadas partículas finas → en la prensa, retira la espuma y espera antes de servir; en goteo, revisa el filtro.
  • Plano y sin aroma → café viejo o molido hace tiempo → muele justo antes y revisa la fecha de tueste.
  • Espresso agrio y amargo a la vez → canalización: el agua ha encontrado un camino fácil → reparte el café con una herramienta WDT y prensa bien nivelado.
  • Espresso que sale en pocos segundos → molienda gruesa o poca dosis → muele más fino o sube la dosis.
  • Espresso que apenas gotea → molienda demasiado fina o demasiada dosis → muele más grueso.
  • Moka con sabor a quemado → fuego demasiado fuerte o la cafetera se quedó al fuego → usa fuego medio y retírala cuando el chorro se aclare.
  • Sabor a cloro, a metal o a cal → el agua → prueba con agua filtrada o embotellada de mineralización débil.
  • Sabor rancio o a aceite viejo → restos en la cafetera o en el molinillo → límpialos a fondo.

Si lo has probado todo y sigue sin convencerte, cambia de café. Quizá ese tueste o ese origen no son para ti, y no pasa nada.

Aquesta cafeteria funciona a base de cafès… literalment. I d’algun ko‑fi.

Convida’m a un ko‑fi