- Café
- 9 g

Un espresso con una tira de piel de limón frotada por el borde de la taza. Pese al nombre, se pide mucho más fuera de Italia que en Roma.
Por Equipo Cocinoa
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Preparación
Lava bien el limón, mejor si es sin tratar, y saca con un pelador una tira de piel de 4–5 cm sin la parte blanca, que amarga.
Calienta la taza de espresso con agua caliente y sécala.
Prepara un espresso de 25–30 ml (receta «Espresso») directamente en la taza.
Frota la cara exterior de la piel por el borde de la taza y retuércela sobre el café para que suelte sus aceites.
Deja la piel en el platillo, o dentro si te gusta más intenso, y sirve con el azúcar aparte.
Trucos y avisos
Pese a su nombre, en Roma casi nadie lo pide: es mucho más conocido en Estados Unidos y en otros países, y si lo pides en un bar romano lo más probable es que te miren con curiosidad. Sobre su origen circulan varias historias y ninguna está comprobada.
- Usa la piel, no el jugo: unas gotas de limón cortan la crema y vuelven el café agrio.
- Hay cafeterías que lo sirven con una rodaja fina en el platillo; queda bonito, pero el aroma lo dan los aceites de la piel.
- Con naranja también funciona, y le da un toque más dulce.
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Para terminar
Una tira de limón, un espresso y un nombre que en Roma casi nadie reconoce. Un ko‑fi, en cambio, se entiende en todas partes.