África · Orígenes
Etiopía
La cuna del arábica: miles de variedades locales, cafés florales y cítricos en lavado, y afrutados de arándano en natural.
- Altitud
- 1,400–2,300 m
- Cosecha
- oct – ene
- Especie
- Arábica
- Variedades
- Landraces etíopes, Geisha (Gesha)
En la taza
- Jazmín
- Bergamota
- Limón
- Té negro
- Arándano
- Fresa
- Vino
Etiopía es el origen del arábica. La especie nace en los bosques del suroeste del país, y allí siguen creciendo miles de tipos locales que los catadores agrupan como landraces etíopes. Ninguna otra tierra ofrece tanta diversidad en la taza.
La cosecha va de octubre a enero. Entre el 70 y el 80 % del café se procesa en natural, secando la cereza entera; el resto se lava. La diferencia se nota mucho: un lavado de Yirgacheffe sabe a jazmín, bergamota, limón y té; un natural de Guji o Sidama recuerda al arándano y la fresa.
- Yirgacheffe: 1.700–2.200 m, el más floral y delicado.
- Sidama: 1.500–2.200 m.
- Guji: 1.400–2.300 m, naturales muy afrutados.
- Harrar: unos 1.500–2.100 m, natural de cuerpo pesado, con arándano, vino y notas de moca.
- Limu y Jimma, en el oeste, completan el mapa.
Para lucir sus aromas, prueba un tueste claro en V60, Chemex o Kalita. Si quieres conocer la forma tradicional de tomarlo, busca la ceremonia del café con jebena: tueste en sartén, tres rondas y mucha conversación.
Regiones
- Yirgacheffe1,700–2,200 m
- Sidama1,500–2,200 m
- Guji1,400–2,300 m
- Harrar1,500–2,100 m
- Limu
- Jimma
Esta cafetería funciona a base de cafés… literalmente. Y de algún ko‑fi.
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